¿Quién era Guarionex?


A finales del 1510, tres meses antes de la quema de la Villa de Sotomayor, el cacique Aymaco capturó al hijo de un tal Pero Xuarez de la Cámara. Lo amarró en un bohío y le dijo a su gente que jugarían un juego de batey (pelota). Al ganador, le tocaría matar al español. Un taíno naboria, encomendado al español capturado, logró escaparse y llegar hasta las tierras de Guarionex, donde en ese momento, se encontraba el hidalgo Diego de Salazar (quien más tarde sería uno de los españoles más mencionados en las guerras de la conquista). El naboria le contó a Diego lo que ocurría y este se apresuró a rescatar al cautivo. Cuando llegó, Oviedo nos cuenta que, armado con una espada y un escudo, el conquistador se enfrentó contra 300 taínos, matando e hiriendo a muchos “... é hizo tanto estrago en los indios, que aunque eran hombres de guerra, á mal de su grado le dexaron yr con el dicho Xuarez.”


Este evento fue uno de los primeros indicios de la guerra que estaba por estallar. Para estos tiempos fue que ahogaron a Diego Salcedo en las tierras de Urayoán, y el cacique Hucuyoa le quebró el ojo a Diego de Cuéllar. Fue también en el 1510, que murió Agüeybaná, el Viejo, y Agüeybaná, el Bravo, heredó el cacicazgo. Agüeybaná y sus taínos estaban encomendados a Cristóbal de Sotomayor y ya estaban hartos de la presencia española y ese sistema esclavizante de las encomiendas.


En algún momento de este mismo año, Agüeybaná se reunió con todos los caciques bajo su mando y realizó un areyto de guerra. El intérprete Juan González (familia de Ponce de León) se hizo pasar por taíno y logró infiltrarse a la ceremonia. Este individuo dejó un documento conocido como la Probanza de Juan González, que relata muchos de los eventos de la conquista, y es una de las pocas fuentes históricas de la época que tenemos. Nunca he leído el documento, solo lo conozco por las referencias en los libros de historia, así que no sé cuánto detalle exista sobre ese areyto de guerra. Desconozco qué caciques asistieron, pero entre ellos tuvieron que estar Guarionex y Aymaco.


En esa ceremonia se determinó que a Agüeybaná le tocaría matar a Sotomayor, porque al cacique mayor de Borikén, le tocaba matar al cacique mayor español. Juan González le advirtió a Sotomayor de lo que ocurriría, pero este no le hizo caso. Así que mientras Sotomayor viajaba hacia Caparra, a las orillas de un río, que muchos dicen fue el Coayuco, pero Jalil Sued Badillo nos dice que fue el Jauca (tal vez por el área de Jayuya), el colono murió a manos del gran cacique taíno y sus guerreros pintados de rojo y negro. Francisco Moscoso nos dice que este suceso ocurrió posiblemente el 3 de enero de 1511, ya que sabemos que fue un viernes al principio del año, y esa fecha marca el primero. A este evento, Moscoso le llama el Grito de Coayuco; el comienzo de la rebelión indígena.


En aquel areyto de guerra, se determinó también que al cacique Guarionex le tocaba quemar la Villa de Sotomayor. Pero, ¿quién era Guarionex? Pues, siempre se ha dicho que era el cacique de la región conocida como el Otuao. Los documentos de la época nombran al Valle del Otuao, que se extendía desde el margen sur del río Culebrinas, con Moca hacia el interior y Aguada al sur. En este Valle, cerca de Añasco, estaban las tierras del Aymanio del Oeste, donde el cacique Aymaco reinaba. Según Moscoso, el rastro histórico del Valle de Otuao no corresponde con el Utuado actual, ni lo conecta con el cacique Guarionex. Sin embargo, tampoco se puede descartar la posibilidad de que estas tierras fueran el asiento de dicho cacique, ya que sí se conoce que sus tierras no estaban muy lejanas a las del Aymanio, como lo demuestra la historia del hijo de Pero Xuárez.


A finales del año 1510, la aldea de Sotomayor ya se había mudado de las tierras de Guánica a la ribera del río Guaorabo, hoy llamado el Río Grande de Añasco, (en aquellos tiempos a todo ese terreno le llamaban la Aguada). Estas eran las tierras del cacique Aymaco. La villa duró poco tiempo, porque a principios del año 1511, el cacique Guarionex, junto con el cacique Aymaco y un ejército de 3,000 taínos, cayeron sobre la Villa de Sotomayor. Gonzalo Fernández de Oviedo nos cuenta:


“...para esto se juntaron mas de tres mill indios; y cómo todo lo de alrededor del pueblo hasta él eran arcabucos y montes cerrados de arboledas, no fueron sentidos hasta que dieron en la villa, puesto que un indio niño los vido é lo dixo; pero no fué creydo. É assi cómo dieron de súbito ovieron lugar de pegar fuego al pueblo é mataron algunos chripstianos…”


El colono Diego de Cuéllar, (el que perdió un ojo a manos de Hucuyoa) también nos cuenta acerca de la quema de la villa. “Un día se juntaron la mayor parte de los indios de la isla, e fueron sobre nosotros... e pelearon resiamente con nosotros e quemaron todo el pueblo -matando 200 cristianos e hiriendo muchos...”


El relato de Oviedo se enfoca más en las hazañas del hidalgo Diego de Salazar, el mismo que viajó de las tierras de Guarionex a las tierras de Aymaco y rescató al hijo de Pero Xúarez. Al parecer, si no fuera por él, la cantidad de muertos en la quema de la villa hubiera sido mucho mayor. Nos dice que el hidalgo al ver que el pueblo estaba casi vencido, asumió el mando y motivó a los hombres a luchar. En fin, logró huir con los sobrevivientes y los guió hasta Caparra, donde se encontraron con el gobernador Juan Ponce de León. Oviedo concluye este episodio diciéndonos que “... todos los que allí fueron, dixeron que después de Dios, Diego de Salazar les avia dado las vidas.”


Otro testigo, por el nombre de Francisco Rodríguez, cuenta que durante la retirada de los sobrevivientes hacia Caparra “avían venido los yndios y quemado ciertas casas del pueblo de Caparra y le dixeron que avían muerto a cinco xristianos en la batalla”. Según la Probanza de Juan González, luego se encontraría que entre todo, habían murieron 400 españoles.


Luego de este suceso, Guarionex no vuelve a ser mencionado en las crónicas de las guerras, hasta el momento de su muerte. No sabemos con precisión cuándo murió, pero tuvo que ser en o antes del 1513. Acerca de su muerte he encontrado dos versiones contradictorias, y curiosamente, ambas citan la misma fuente; La Probanza de Juan González


Citando esta Probanza (que muchos advierten está repleta de exageraciones), Francisco Moscoso nos ofrece una versión. Una noche el mismo intérprete Juan González que presenció el areyto de guerra, acompañado de 19 hombres, salió a batallar en una costa, por donde venían unos caciques, entre ellos “... un guayroner muy gran señor”. Juan González se enfrentó contra Guarionex y lo echó al mar y “...se arremetio otras vezes con gran trato y dentro en la mar lo mató a puñaladas y a otros yndios y a otro cacique porque hazia una luna muy clara.”


Otro testigo en la misma Probanza, menciona que Juan González mató a ambos Guarionex y Aymaca, y a 4 indios más, en el enfrentamiento. Aymaca podría ser el mismo Aymaco, aunque eso queda en duda, ya que hay unas referencias a un cacique Aymaco en unos documentos que hacen referencia a un suceso de la quema de un bohío, en algún momento entre el 1514 y 1519.


Moscoso nos aclara que justo antes de relatar este evento, el documento habla de la visita del virrey Diego Colón a San Germán en el 1513 y de un ataque taíno que ocurrió en aquella villa. Lo que no queda claro, es si ambos sucesos están atados o si ocurrieron en dicho orden. De ser así, este ataque ocurrió en los mismos meses en que Agüeybaná lideró la quema de Caparra.


Ahora, Jalil Sued Badillo, citando la misma Probanza, nos dice que Guarionex, junto con Aymaco, murieron en la quema de Aguada en el 1511. Según Sued Badillo, quien tuvo acceso al documento original de la Probanza de Juan González, la versión que fue publicada por Aurelio Tió en su libro “Nuevas fuentes para la historia de Puerto Rico” (de donde Moscoso cita), sufre de errores de transcripción y fragmentos omitidos. Tal vez las aparentes contradicciones acerca de la muerte del cacique tienen su origen en la dificultad de interpretación de estos textos.


Este artículo lo podría concluir como he hecho otras veces, diciendo que esto es otro ejemplo más de que los taínos no fueron dóciles, y que nuestra historia está repleta de personajes que lucharon por lo que creyeron justo a toda costa. Pero, hay algo que me resalta más. Este es, tal vez, el artículo más largo que he escrito para este blog y, en fin, ¿qué les pude decir de estos caciques, aparte de que atacaron la Villa de Sotomayor? Tal vez Guarionex era el cacique de Utuado y tal vez Aymaco era el de Añasco. Tal vez murieron en el ataque de la villa, o tal vez murieron apuñalados en el mar. Eso no es mucho.


La historia de Oviedo, resalta las hazañas de Diego de Salazar, de quien dice que “...demas de ser muy devoto de la Madre de Dios y de honesta vida, era muy animoso hombre y de grande esfuerzo.” Este mismo hombre, unos meses más tarde, le soltaría un perro encima a una anciana taína para que se la comiera. Todo se reduce a una guerra de cristianos contra “indios alzados”. Buenos y malos. Igualmente, podemos llamarlo una guerra entre invasores e invadidos. Podemos pensar que se cae de la mata que los taínos se rebelarían en contra de la conquista, pero me imagino que la realidad fue más compleja.


¿Quiénes eran estos caciques? No solo me refiero a Guarionex y Aymaco, sino también a Agüeybaná, Urayoán, Hucuyoa, Yauco, Cayey, Orocoviz, Mabodomoca, Daguao, Jumacao, Guayervas, Hayuya, Cacimar, Yahureibo... la lista sigue. ¿Qué pensaban estos hombres y mujeres que lucharon por Borikén? De Betances y Hostos tenemos sus escritos, podemos acercarnos a sus pensamientos. Tal vez es fácil olvidarnos de quienes no dejaron un legado escrito. ¿Qué era Borikén para los taínos? ¿Por qué luchaban? ¿Cuáles eran sus ideales? Podemos imaginarnos muchas cosas y tal vez aproximarnos a alguna realidad. Pero, de estas personas que llamamos taínos, no conocemos sus voces, solo sabemos que no se quedaron callados.


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Fuentes:

-Fernández de Oviedo, Gonzalo. La Historia General y Natural De Las Indias. Real Academia De La Historia, 1851.

-Moscoso, Francisco. Caciques, Aldeas y población taína: Puerto Rico 1492-1582. Academia Puertorriqueña De La Historia, 2008.

-Moscoso, Francisco. “La Conquista Española y La Gran Rebelión De Los Taínos.” 10 Aug. 2011.

-Sued Badillo, Jalil. Agüeybaná El Bravo: La recuperación De Un símbolo. Ed. Puerto, 2008.

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